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La mejor partida jamas jugada…técnica en su máximo nivel.
(Fuente: hurdygurdygirl, vía correplatanito)
Arturo Perez Reverte.El maestro de ajedrez.
Aquí no hay docencia psicopedagógica políticamente correcta, sino un maestro docto en lo suyo, disciplina y niños deseosos de aprender: alumnos voluntarios que aceptan las reglas. En críos de su edad, eso resulta tan fascinante que acabas preguntándote hasta qué punto escenas así no siguen siendo necesarias. Hasta qué punto los viejos maestros como siempre fueron -severos, sabios, infundiendo respeto-, no hacen mejores a quienes tutelan. Y cuando uno de los niños mira a otro y dice algo en voz baja, distrayéndose del juego, observo que el maestro de ajedrez se acerca y le da una ligera colleja: un pescozón de toda la vida, que devuelve la atención del chico a su tablero.
(Fuente: elguindilla, vía nadamassimple)
Resumen de la ronda 5 del torneo de candidatos
Capablanca, un bohemio en la vida, tenía un estilo de ajedrez que era bastante simple y metódico. Alekhine, un individuo metódico en la vida, tenía un estilo imaginativo y arriesgado. Capablanca era un hombre pacífico y esa placidez se transmitía en su juego tranquilo. Alekhine, en cambio, era muy competitivo e incluso con momentos de cierta agresividad, lo cual se traducía en un juego de ataque. El ajedrez es ese fascinante espejo del alma humana.
(via leindiavolate)
No podía explicar por qué jugué tan fatal la séptima partida. No presté la misma atención que los días anteriores. Sentí morirme. Por primera vez en el match presentí que en unos días iba a ser un excampeón. Por primera vez desde que estaba en Moscú, no pude dormir. Después de varios intentos, sobre las cuatro de la madrugada dejé de intentarlo. A las nueve, me reuní con el equipo y me dijeron que habían estado trabajando hasta las seis, pero que al final tuvieron éxito con una idea que podría plantear problemas a Gelfand. Era la primera buena noticia.
»Normalmente trabajo hasta las doce, luego voy a descansar un poco, como y hago un último repaso antes de la partida. Ese día me fui a dormir a las once, así que cambié mi rutina por completo. Me sentí muy bien al ver que mi equipo también había pasado toda la noche en vela, trabajando por mí. Significaba que no se habían rendido todavía.
»En ese momento no veía la forma de ganar a Gelfand. Pensé: tengo unos siete días antes de ser un excampeón y al menos debo salir de Moscú con la sensación de haberlo intentado todo. Más o menos por obligación, decidí jugar con cierta confianza; me dije que las cosas me irían bien y ya está.
En la octava partida, aunque Gelfand hizo otra continuación distinta a lo previsto y no pudimos utilizar la idea preparada, de repente vi una trampa con la que podía ganar.
»Pensé que seguramente era ridículo esperar que un rival tan fuerte cayera en ella, pero hice la jugada clave; tenía que optar entre mover el rey o tapar un jaque con el alfil. A lo mejor cae en la trampa, pensé, como cuando yo era un niño y jugaba así. Me parecía inocente, pero lo hice. Me levanté a esperar y desde lejos, aunque no podía ver bien la jugada, sí parecía haber caído. Volví al tablero con el corazón a mil. De repente podía igualar el match.
»Este punto de inflexión vino de manera tan inesperada que aprendí una cosa: en los momentos más oscuros, uno debe seguir haciendo lo correcto y mantener la fe en que las cosas salgan bien. Tuve suerte, es verdad, pero el equipo trabajó toda la noche, yo tuve fe y, aunque luego parezca muy fácil, porque gané en solo 17 jugadas con un error de mi rival, incluso en esa partida había mucho trabajo detrás. Esa noche dormí muy bien.
»Todo esto me permite reflexionar sobre la crisis que hay en muchos países, incluida España. Cuando todo parece horrible, debemos trabajar como siempre y esperar lo mejor. Si la solución viene por sorpresa, siempre será la sorpresa más agradable. La crisis puede durar más o menos, pero tenemos que hacerlo lo mejor que podamos».
Viswanathan Anand, Campeon del mundo de ajedrez.
En el ajedrez como en la vida, la mejor jugada es la que se realiza.
Savielly Tartakower
Disfruto cuando veo a mi contrincante sufriendo
Magnus Carlsen
Blancas dan mate en 3 jugadas
Este final que veremos fue obra del más famoso compositor norteamericano de finales y problemas del siglo diecinueve Sam Lloyd.
En realidad son cuatro problemas en uno.
Si te gusta resolver problemas, mirá cada solución recién después de agotar tus conocimientos y paciencia.
El compositor inicia el relato diciendo que un rey y su general principal en medio de un campo de batalla estaban jugando una partida de ajedrez y al llegar a la siguiente posición las blancas anunciaron a su rival mate en tres jugadas.La solución es: 1.Txg3!, Si 1…, Axg3; 2.Cf3, Axh2; 3.g4++; y si 1…, Axe1; 2.Th3+, Ah4; 3.g4++.
Pero mientras el negro estaba pensando lo que le había dicho su rival, vino una bala y se llevó al caballo.
No importa, dijo el conductor de las piezas blancas, sin el caballo es mate en cuatro jugadas.
La solución es: 1.hxg3, Ae3, 2.Tg4, Ag5; 3.Th4+, Axh4; 4.g4++.
Pero la cosa no termina aquí, ya que vino otra bala y quitó el peón h blanco. Siguiendo el mismo razonamiento, el blanco dijo a su contrincante: no hay problema, sin el peón es mate en cinco jugadas.
Solución: 1.Tb7, Aquí el negro tiene dos métodos de defensa: 1) 1…, Ag1; 2.Tb1, Ah2; 3.Te1, Rh4( si 3…,Ag1; 4.Txg1, Rh4; 5.Th1++); 4.Rg6 y mate a la siguiente con Te4++.
2) 1. .., Ae3; 2.Tb1, Ag5; 3.Th1+, Ah4; 4.Th2!!, gxh2; 5.g4++.
Muy impresionado quedó el negro por todo lo dicho y quiso volver a poner la posición original. Así lo hizo pero una nueva bala esta vez se llevó la torre. Sin la torre es mate en seis anunció el blanco.
La solución es: 1.Cf3, Ae1(La mejor. El peón no puede ser tomado por g4++ y si el alfil abandona esa diagonal, luego de hxg3 el negro no puede evitar el mate con g4); 2.Cxe1, Rh4; 3.h3!!, Rh5( si h5; 4.Cf3++) y ahora el blanco tiene dos mates en tres distintos:
a) 4.Cd3, Rh4; 5.Cf4, h5; 6.Cg6++ y
b) 4.Rf6, Rh4; 5.Rg6, h5; 6.Cf3++.
Un Clásico.
(vía flakorocker5)


